¡Amo la torta de pan! ¿La hacemos?

¡Amo la torta de pan! ¿La hacemos?

Discover how to make a delicious pan cake with malt and enjoy a mouthwatering treat. Follow the simple steps of this recipe and indulge yourself.

May 12, 2023· 4 min read
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En una de las conversaciones de Telegram del gran Team de #Zcashesp alguien comentó ese antojo de torta de pan con malta. ¡Di-s mío! Una combinación del más allá de nuestras meriendas.

Como te comenté en mi escrito anterior, realmente los postres no son “originalmente lo mío”. Y eso es porque mi mamá no le emocionaba el mundo de la repostería. Pero es que ella no es alguien que le chifle el dulce. Así que hoy día de adulta, mucho la he de entender, claramente.

Lo poco que me he aventurado en ese mundo, es porque el antojo fue mucho y me parecía además insólito que una comelona irrecuperable (que no les engañe mi contextura), foodie y asesora de emprendimientos gastronómicos no supiera hacer ni siquiera un ponqué.

Pronto superé mis propias autolimitaciones y tras estudiarme un montón de videos de youtube, alguno que otro curso (recomendable para las personas que en verdad no tenemos ejemplos que modelar, como yo) y siguiendo un poco mis instintos combinado con memoria sensorial, he tenido mis resultados.

Mami sí hacía torta de pan

Porque como buena ama de casa eficiente, tenía un PhD en cocina de aprovechamiento. ¿Pero saben qué? ¡Jamás le pedí la receta! Sin embargo era super buena y el sabor sí que lo tenía claro en mi memoria.

Cuando la comencé a hacer, ya tenía algún camino avanzado en la panadería, así que aquello de “aplicar la lógica” (aunque son cosas muy distintas la repostería y la panadería), me vino muy bien.

Te cuento lo que hasta ahora me ha funcionado:
a) Investigo varias recetas y videos de internet.
b) Voy tomando nota de los trucos.
c) Me quedo con la receta mejor explicada y práctica.

Porque, ¿Para qué tanto proceso y sacrificio si existen métodos simplificados?

Ahora si vamos con la receta entonces

Vamos por partes como dijo Jack. Y cualquier cosa me preguntan, pues en los comentarios con gusto estaré para atenderlos. Miren que la idea es que les salga muy bien y se luzcan. Todo esto para un envase mediano de torta, de unos 21 cm de diámetro. Yo suelo usar uno rectangular de 19 cm porque es más sencillo de cocinar en mi horno viejo.

Primera parte: El caramelo

A mí me gusta el caramelo no tan quemado y en una capa sencilla. Para eso disuelvo media taza de azúcar y la mitad de esa medida de agua, en esta presentación cocinando en hornilla y mezclando con cuidado moviendo el envase. Si usa la tortera convencional, entonces si haga el caramelo con una taza de azúcar. Con ella riega en toda la superficie y parte de los bordes. Al tomar un color marrón claro y sin grumitos de azúcar, listo. Dejar enfriar por allí.

La mezcla

Estos son los ingredientes, para que vaya completando con otras cosas si le falta:

  • 250 gramos de pan (Duro o no, no importa, pero si desmenuzado o en trocitos)
  • 2 ½ tazas de leche
  • 1/3 de taza de azúcar (Roosevelt si me estás leyendo ponle tú media taza)
  • 2 huevos
  • 60 gramos de frutas confitadas o pasas o el fruto seco de su gusto
  • 2 cucharadas de margarina derretida
  • 2 cucharadas de ron o licor dulce de los que usará para remojar los frutos secos (Vas a hacer un macerado, ahora te explico)
  • 1 cucharada de esencia de vainilla
  • 3 cucharadas de queso blanco duro rallado
  • 1 pizca de sal al gusto

El proceso

Remoje el pan desmenuzado en la leche un buen rato para que se ablande y lo absorba. Mientras remoje las frutas en el licor que los cubra. De ese líquido después de que ellas agarren ese sabor, es que va a tomar dos cucharadas para la mezcla. Si no tuviese tanto licor o si no le quiere agregar, remoje las frutas en agua tibia. La idea es que se ablanden un poco, porque la cocción no ayuda si están muy deshidratadas y tiesas por la refrigeración.

Mezcle los huevos con la margarina derretida, la esencia de vainilla, el azúcar y si es un poquito olvidadizo como yo, ponga la sal aquí. Cuando el azúcar se haya disuelto ya estará listo para unir al remojado de pan, que al final tiene una textura de papilla. Incorpore, no olvide el queso, las frutas escurridas, el toque de ron y mezcle con paleta.

Vierta todo eso en el molde con el caramelo y cocine a 180 – 190 °C tapado con papel de aluminio muy pendiente de que después de la media hora podría estar listo. El viejo truco: Inserte un palillo o un palito de altura. Si sale limpio, sin residuos, tiene la consistencia adecuada.
Apague el horno y deje 10 minutos más con el calor residual y sin el papel aluminio. Saque del horno, pida paciencia a la gente de su casa y a los vecinos que vinieron a tocar “por casualidad”. Esto debe enfriarse un poco antes de desmoldar y luego que esté en temperatura de ambiente refrigerarse por un par de horas. (Usted les dice sorry for not sorry).

Hay otra opción si el desespero es mucho. Deje quieta por allí que se ponga “al clima” y cuando vaya a desmoldar, métala en otro envase con agua caliente (como si fuese baño de maría pero sin estar en la hornilla) un par de minutos para que sea fácil de desmoldar. Desmolde, tome la foto, me etiqueta como @sheemprende y además mándela a cualquiera que le caiga mal. A veces de esos placeres bajos, nos nutrimos también.

Puede que sea algo tediosa, pero los resultados lo valen. Acompañe con su malta bien fría y ¡Buen provecho!

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