Me dicen que soy libre y no lo entiendo,
Hablan de decisión y no comprendo.
«Libre eres de decidir» dice la gente,
Pero el concepto escapa de mi mente.
Me levanto y preparó mi café
Mientras oigo noticias en la TV,
Y en el diario ejercer del pensamiento
Veo que esta libertad es puro cuento.
¿Ya no hay esclavitud? Eso lo dudo
Debo vestirme, amando estar desnudo.
No puedo decidir no trabajar
Pues el sistema me arrastra sin dudar.
Mi sueño de escribir historias y leyendas
Batalla cruel libró contra las cuentas,
Pero perdió, Oh! Pobre desgraciado
Y me obligó a vivir de asalariado.
Salario que por siempre me esclaviza
Vivo para el patrono y voy a prisa,
Gastos, angustias y muy poca risa
Esclavo del patrón y una divisa.
Trabajar tan sólo por pagar,
Pagar para volver a trabajar.
No amas, sientes ni ries, sólo cobras
Sólo para vivir entre las sobras.
Quiero amarte y sentirte plenamente,
Aunque después me arrastre la corriente
Y si mi libertad fuera a tu lado...
¡Pues te amaría libre y arruinado!
Así escribió Jesús una tarde, un poema con el que se resignaba a quedarse en su trabajo de ocho a cinco para pagar las cuentas y vivir seguro, aunque eso significara renunciar a la libertad financiera que tanto anhelaba.
Suspiraba leyendo los foros, canales de Telegram y artículos web donde le hablaban sobre vivir de su pasión, hacer que su dinero trabajara para él y todas esas cosas geniales que parecían que no le iban a pasar a él.
Pero un día algo cambió y despertó otra vez su inquietud: Llegó Santi, su pequeño, del que se enamoró perdidamente a pesar de todos los desafíos que implicaba mantenerlo sano y seguro en este mundo. Y allí se dio cuenta de que no quería estar sentado de ocho a cinco en una oficina, sin poder ver a Santi crecer, jugar o hacer pataletas.
Así que desempolvó sus cuentos y poemas y empezó a escuchar las palabras de su compañera de vida, que le decía una y otra vez que lo intentara, que eso era algo que él debía intentar, que dejara el miedo y de escuchar las sugerencias de los demás y se lanzara.
Al principio llegó un trabajo, luego dos y luego tres, y poco a poco Jesús empezó a sentirse más convencido de poder lograrlo. Y también más motivado y urgido, pues Santi empezaba a crecer a pasos agigantados, aprendiéndolo todo, cuestionándolo todo y diciendo "yo voy a ser como papá, yo voy a ser como mamá". Esta vez Jesús no podía fallar, ¡tenía que dar más de lo que hasta ahora había dado!
Y empezó entonces a escribir, a borrar, a leer y aprender. Y escribía en todas partes, en el baño, en la cama, en la cocina. Y le decían loco, le decían iluso y que mejor volviera a trabajar. Pero él estaba decidido, si otros lo habían logrado, ¡él también podría!
Hoy Jesús cubre algunos gastos con sus letras y empieza a sentirse convencido de que, en algún momento, tendrá éxito.
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Yo soy ese Jesús. El poema lo escribí por allá en el año 2013, cuando me encontraba atravesando una situación complicada en un empleo que ya no me llenaba y que me hacía sentir que arrastraba un gran peso en mi crecimiento laboral y personal. Lo había olvidado, hasta que mi afán por concretar un sueño que he venido posponiendo desde entonces me llevó a revisar cada uno de mis archivos locales y en la nube para recopilar cada uno de mis textos.
¿Cuál es mi sueño? Vivir de mi gusto por la escritura. Llevo años, quizás más de 10 años, escribiendo para distintas plataformas y servicios, incluso para gente como Radio Fe y Alegría Noticias (qué prestigio) y, aunque por fin mi blog empieza a cosechar beneficios en forma de algunos ingresos, todavía no me puedo dar el gusto de decir que vivo de mis letras y mis palabras.
Por eso, decidí llevarlo más allá, aprovechando que las nuevas tecnologías facilitan mucho las cosas, y publicar por fin, cueste lo que cueste y sin posponerlo más, tres libros. Uno en forma de poemario, otro como un recopilatorio de cuentos y crónicas y el último como un cuento independiente en forma de verso.
En Libre despotricaba sobre la vida como asalariado en mi país y, seguramente, en cualquier otro país, renunciando a mis sueños por la necesidad de poner comida en la mesa. Pero a partir de esta semana quiero recuperar mi sueño de escribir historias y leyendas, de llevarle a quien pueda interesar cada una de mis ocurrencias, vivencias, sentimientos y sueños que nacen de repente y a lo loco en el teclado de mi humilde pero maravillosa computadora.
Y por eso te dejo mi texto, este frankenstein híbrido de poema, cuento, reflexión, lamento e inspiración, como forma de volver a dar el primer paso para desempolvar mi sueño y ponerlo a volar.
¿Puedes ayudar? Claro que sí. Cualquier aporte servirá para adquirir nuevos equipos de trabajo: un mejor teclado, un mejor micrófono para mis podcasts (grabo con un pequeño lavalier de $5), trípode, una mejor cámara y otros insumos y herramientas que me permitan mejorar la calidad de mi trabajo.
¿Quieres ver de qué se trata? Puedes revisar mi trabajo como blogger y podcaster en www.tecnopapapi.com. El proyecto de los libros pues, te dejo como abrebocas el verso al principio de estas líneas... El resto de los textos de momento es secreto hasta que el libro tenga algo de forma. Pero te prometo que si te gustó Libre, todo lo demás te va a gustar ;-).
“Esta zPage fue escrita por mí para participar en el concurso de «Cuentos de Free2z», organizado por la comunidad de Zcash en Español”.
Este trabajo está protegido bajo una licencia Creative Commons CC BY-NC-SA 4.0
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