Si sobreviviste al ruido del módem Dial-up mientras esperabas la conexión a internet, y si navegaste en salas de chat con límites de caracteres y un montón de páginas estáticas que solo mostraban información muy básica, fuiste de los que vivieron el paso de la Web 1.0 a la Web 2.0.
Web 1.0: Solo Leer
Una web con páginas estáticas con información que solo podías scrollar hacia abajo para consumir la mayor cantidad de contenido. La única interacción que podías hacer era pulsar hipervínculos a otras páginas.
• Analogía: Era como ir a la biblioteca, navegar por las estanterías de libros y obtener la información, o, para los que usaron CD-ROM, buscar datos en la ENCARTA. • Tu Control: Solo podías leer y hacer clic en hipervínculos.
Web 2.0: Leer y Escribir
Esta es la web que llevamos más tiempo consumiendo. Ahora ya podemos interactuar y formamos parte de ella: subimos contenido como fotos a Instagram o Facebook, escribimos posts y tuiteamos.
• Analogía: Pasamos de la ENCARTA a la WIKIPEDIA. Ponemos los datos, la música y las opiniones. • Tu Control: Creamos el contenido y subimos información a la nube, pero no nos pertenece. Las empresas gigantes (META, GOOGLE) son las dueñas de nuestra información y nuestra identidad digital.
Web 3.0: Leer, Escribir y Poseer
Muchos pueden pensar que esta es una web distinta y totalmente nueva, pero en realidad es la misma Web 2.0 con una capa de tecnología (Blockchain) que te da propiedad.
Pasamos de solo leer, y de leer/escribir, a poder leer, escribir y ser dueños de nuestra información sin tener que depender de terceros tecnológicos.
Hasta ahora, toda la información que consumías y subías a internet no te pertenecía; era, o es, de las empresas centralizadas.
Web3: Propiedad Descentralizada
En lugar de que una empresa gigante (un servidor central) controle toda tu información, aquí tú tienes el control total de tus datos.
1. Tienes la Llave: Tu identidad, tu dinero (criptomonedas) y tus activos (NFTs) están guardados en un monedero digital (Wallet). Es como tener tu propia caja fuerte digital, cuya única combinación o llave (la semilla o frase de recuperación) solo posees tú. 2. La Red es el Banco: Las transacciones y la propiedad se registran en la blockchain.
Nosotros, como Gen X, tenemos que ver más allá de la tecnología y concentrarnos en la filosofía de la Web 3.0.
Ahora, si bien todo suena muy atractivo, debemos tener algo en cuenta: a diferencia del sistema centralizado al que estamos acostumbrados, aquí toda la responsabilidad recae sobre nosotros mismos.
En este nuevo sistema descentralizado hay pasos clave a seguir:
• Asume la Responsabilidad: Si pierdes la clave de tu monedero (tu semilla), nadie te la puede restaurar. • Empieza por lo Básico: Explora e investiga los proyectos de la blockchain sin interactuar o comprar nada hasta que te sientas seguro.
Pregúntate: ¿Qué poseo aquí?
Si estás en un mundo virtual. ¿La información digital realmente me pertenece o solo puedo verla mientras las plataformas donde la tengo me sigan permitiendo verla?
En la Web3.0, la respuesta siempre debe ser: Me pertenece a mí, registrado en la blockchain.
Ya vista la transición desde la Web 1.0 hasta la Web 3.0, ahora te toca decidir si quieres ser dueño de tu pedazo de internet y dar el siguiente paso lógico a un mundo descentralizado.
¡Estás preparado para la Web3!
