Es octubre del año 2122, Zacarías se encuentra en su habitación, la aplicación encargada de monitorear sus signos sus vitales está programada para activarlo a las 6:30 am.
Rápidamente su cerebro se activa y le muestra una pantalla la cual le informa sobre las condiciones climáticas, actividades pendientes, noticias más importantes, metaversos más populares del día.
Decide apagar la sección de noticias y la aplicación coloca su música favorita, la pantalla a modo de espejo le muestra su rostro tiene 140 años según el calendario del siglo XXI.
Zacarías es uno de los humanos que se ofreció como voluntario para formar parte de un proyecto que combinaba robótica con partes humanas. Él mismo diseñó su rostro, estatura, complexión, sexo, color de piel. Se siente muy orgulloso de sus ojos de un color marrón profundo, los cuales esconden una potente cámara fotográfica con capacidad para grabar videos de manera ilimitada y sin problemas de almacenamiento. Demás está decir que no necesita lentes correctores, su vista es perfecta; la cámara posee módulos especiales que funcionan a manera de microscopio o telescopio. Puede pasar horas viendo el movimiento de cualquier célula como también explorar el espacio con sólo ajustar sus lentes.
Antes de formar parte del proyecto de transformación a robot, Zacarías exigió como condición que le dejaran intactas sus emociones, él puede sentir ternura, tristeza, miedo, rabia, amor y alegría estas características le confieren un toque diferenciador respecto a otros robots pues la mayoría no tiene emociones.
En este nuevo mundo, no existe la muerte porque siempre puedes sustituir las partes desgastadas u obsoletas por nuevas piezas, tampoco existen enfermedades degenerativas o terminales.
Pequeños problemas que podían retrasar o enfadar a los humanos de antes ya no existen en esta nueva era por ejemplo: Si no encuentras algún objeto personal porque se te extravió activas una cámara que registra todas tus actividades; puedes retroceder en el tiempo, observarte donde dejaste ese objeto y listo; lo recuperas.
No hay posibilidad de crímenes y si ocurrieren todo queda grabado en una suerte de blockchain universal. Si pretendes mentir el sistema lo detecta. Puedes viajar donde quieras. El pasaporte es universal. La concepción del dinero es diferente a la que manejaban los humanos en siglos pasados. No existen bancos, monedas ni billetes. Cada persona es dueña de su dinero y de cómo administrarlo.
En 2122, Zacarías no necesita generar energía a partir de los alimentos. De hecho, no tiene estómago, para cargarse de energía sólo necesita la luz del sol. Las casas no tienen cocinas, no existen mercados, los médicos han sido sustituidos por ingenieros especializados en tratar desperfectos de robots. Cada individuo posee un sistema de mantenimiento que avisa cuando una pieza debe ser cambiada. Realizar este tipo de trabajo sólo requiere sustituir los elementos dañados; pero si no quieres hacerlo, puedes desincorporarte y nadie lo ve extraño. No hay ninguna condena o juicio social, simplemente avisas que vas a desincorporarte, te colocas en modo power off y posteriormente tu cuerpo es trasladado al departamento de reciclaje. Esta es una decisión que afecta de manera especial a los robots con emociones y por eso el sistema ya no está interesado en producir este tipo de modelos porque les altera su línea de producción.
El gran pasatiempo de las personas en 2122 es asistir a las salas de metaverso. Por una suscripción anual puedes ir a las que quieras. A Zacarías le encantan los salones de lectura. Puedes leer un libro y, si das permiso otras personas, pueden ver las imágenes que te estas imaginado mientras lees el libro. Son muy divertidos los clubes de lectura puedes visualizar como interpretan e imaginan cada libro diferentes personas.
A Zacarías también le gusta bailar. Eso le quedó de su viejo pasado humano. Pero a veces sucede que le gusta tanto que una vez se quedó power off porque se le olvidó hacer una recarga plus a su batería. En la mitad de la canción se sintió débil, todo se oscureció y cayó al piso. Afortunadamente sus amigos le donaron energía solar, pudo recuperarse rápidamente y seguir bailando.
Zacarías se mira en el espejo esa mañana de octubre, decide que va a ir al metaverso de baile, activa sus lentes especiales accede al salón con su dirección secreta, apenas llega sus amigos se alegran de verle y lo saludan con su nickname: Hola Zec.
Mientras estaba compartiendo con sus amisades, Zacarias distingue en el salón a Lisa su primer amor; fue uno de los recuerdos que quiso conservar antes de su transformación a robot. Lisa lo reconoce de inmediato. Ella también es un robot que decidió conservar sus emociones. Ambos sienten una cálida energía que les recorre todo el cuerpo. Deciden irse a un lugar más privado, ahí activan una pantalla en donde pueden ver todos sus recuerdos. Esos momentos felices: la escuela donde estudiaron, su primera cita, su primer beso. Zacarías la mira y deciden bailar esa canción que les era familiar. El tiempo se detuvo, sus emociones parecen un mar con olas que van y vienen. De repente Zacarías siente que sus piernas flaquean, se siente débil, llega la oscuridad, cae.
Zacarías abre los ojos, está sudando, se siente confundido, su corazón late con fuerza. Alguien lo mira fijamente; es su gato Money. Son las 6:30 am el animal le maúlla porque tiene hambre.
Es octubre de 2022. Al lado de la cama observa a su esposa, recuerda a Lisa, ¿Dónde estará?, busca sus lentes no los encuentra en la mesita de noche. Como extraña la aplicación que encontraba los objetos perdidos. Siente hambre; va a desayunar. Es tarde y debe ir a trabajar.
Esta zPage fue escrita por mí para participar en el concurso de «Redacción en Free2z», organizado por la comunidad de Zcash en Español.