¿Por qué es importante la privacidad según Glenn Greenwald?

¿Por qué es importante la privacidad según Glenn Greenwald?

Glenn Greenwald analiza el papel crucial de la privacidad para una sociedad libre en medio de la preocupación por la vigilancia mundial. Proteger la privacidad, salvaguarda la libertad individual y colectiva.

September 4, 2024· 5 min read
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Glenn Greenwald es el periodista que en 2013 publicó en The Guardian las revelaciones de Edward Snowden sobre los programas de vigilancia global de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por sus siglas en inglés) de los EE.UU.

En octubre del 2014, Glenn ofreció una charla TED en Río de Janeiro, Brasil, en la que nos invita a reflexionar sobre la importancia de la privacidad para una sociedad libre.

Greenwald destaca que los EE.UU. y sus socios han convertido Internet, una herramienta de liberación y democratización sin precedentes, en una zona de vigilancia masiva e indiscriminada.

Hay un punto que surge en este debate sobre el estado de vigilancia actual, incluso entre personas que se sienten incómodas con la misma, y es el hecho que no hay un daño real que se genere de esta invasión a gran escala. Esta sucede porque algunas personas involucradas en malas acciones tienen razones para querer esconderse y preocuparse por su privacidad.

La interpretación es que hay dos tipos de personas en el mundo: buenos y malos. Estos últimos tienen razones para querer ocultar lo que están haciendo. Por lo tanto, son los que más se preocupan por su privacidad debido a los crímenes que comenten.

Por el contrario, las personas buenas, que no hacen nada malo, no tienen nada que esconder, por lo que no deberían tener razones para sentir miedo de que el gobierno los vigile.

En 2009, el director de Google, Erich Schmidt, dijo lo siguiente cuando le preguntaron sobre las diversas formas en que la compañía incurría en las invasiones de la privacidad de millones de personas en el mundo:

Si estás haciendo algo que no quieres que los demás sepan, tal vez, en primer lugar, no deberías hacerlo.

Quienes dicen esto, que la privacidad no es importante, realmente no lo creen. Mientras dicen eso, toman todo tipo de medidas para proteger su privacidad, lo que ellos consideran su espacio privado. Saben qué es lo que no quieren que otras personas sepan.

Curiosamente, CNET publicó un artículo con información personal y privada sobre Schimdt tomada de búsquedas usando los servicios de Google.

Mark Zuckerberg, en una entrevista del 2010, dijo que la privacidad no era más una «norma social».

En el 2013, él y su esposa compraron no solo su propia casa, sino las cuatro adyacentes en Palo Alto, California, por un total de 30 millones de dólares, para asegurarse de disfrutar de una zona de privacidad, previniendo así que otras personas controlaran lo que ellos hacen en sus vidas privadas.

Una manera de conocer qué tanto le importa a una persona su privacidad o no es hacer el siguiente ejercicio:

Saca un lapicero, anota tu dirección de correo electrónico en un papel, y dáselo. Pídele que cuando llegue a su casa te envíe un correo con todas las contraseñas de todas sus cuentas de correo, porque quieres navegar por todo lo que está haciendo en línea, leer lo que escribe o recibe y publicar lo que te parezca interesante. Después de todo, si no es una mala persona, no está haciendo nada malo, no tiene nada que esconder.

Seguro ninguna persona te dará esta información, porque como seres humanos, aunque neguemos la necesidad de privacidad, entendemos la profunda importancia de la misma.

Somos seres sociales. Compartimos información sobre nosotros, ideas, emociones y pensamientos con otros, pero siempre querremos tener un espacio libre de la mirada juiciosa de otros. Esto se debe a que todos nosotros, sin excepción, tenemos cosas que esconder.

Hay todo tipo de cosas que hacemos y pensamos que estamos dispuestos a decirle a nuestro médico, pareja, psicólogo o mejor amigo, y nos mortificaría si el resto del mundo las supiera.
Muchos pueden declarar que no valoran la privacidad, pero sus acciones niegan la autenticidad de esa creencia.

Hay una razón por la que la privacidad es buscada universal e instintivamente: cuando estamos en un estado donde nos pueden controlar y ver, nuestro comportamiento cambia drásticamente, volviéndose conformista y complaciente, ya que la vergüenza humana es un motivador poderoso, así como el deseo de evitarlo. Esto también puede ser resultado de las expectativas o la ortodoxia social.

La vigilancia (constante observación de otros sobre nosotros) es ejecutada desde espacios que no pueden ser vistos en su interior por los observados. Esto crea la incertidumbre sobre quién los vigila o cuándo lo hace.

De esta manera, los vigilados asumen que son vigilados (controlados) todo el tiempo, generando la conducta de obediencia y cumplimiento, pero también de conformidad y sumisión.

Esta forma de pensar es el medio clave para el control social de las sociedades modernas. Por lo que cada tirano, desde el más abierto al más sutil, anhela este sistema.

La vigilancia masiva crea una prisión en la mente. Una forma más sutil y efectiva de hacer cumplir las normas sociales. Es mucho más efectiva que la fuerza bruta.

Como humanidad, necesitamos contar con espacios que nos permitan pensar, razonar, interactuar y hablar sin los ojos prejuiciosos de los demás sobre nosotros. Un lugar para la creatividad, la exploración y la disidencia.

En una sociedad en la que estamos sujetos a un seguimiento constante, permitimos que la esencia de la libertad humana sea mutilada.

Muchas veces aquellos que dicen que "la privacidad solo es para las personas malas", en realidad se refieren a que alguien hace algo que plantea desafíos significativos para el ejercicio de su poder.

Ahora, si eres de los que está dispuesto a aceptar la vigilancia, porque piensas que eres lo suficientemente inofensivo como para no tener de qué preocuparte por quién te observa, todavía debería preocuparte la privacidad.

Mañana podrías querer disentir con quien te vigila, u otras personas podrían querer hacerlo (disidentes, periodistas, activistas y muchos otros). Incluso podrían querer resistir y ser adversarios de aquellos que están en el poder. Esto es algo que nos lleva a todos hacia el bien colectivo, por lo que debemos querer preservar la privacidad.

Una forma de medir cuán libre es una sociedad, no es ver cómo trata a sus ciudadanos obedientes, sino la forma cómo trata a sus disidentes.

Un sistema de vigilancia masiva suprime nuestra libertad en todo tipo de formas.

Rosa Luxemburgo una vez dijo: «El que no se mueve, no nota sus cadenas».

Glen Greenwald cierra su charla diciendo:

Podemos tratar de hacer las cadenas de la vigilancia masiva invisibles o indetectables, pero las limitaciones que nos impone no resultan menos potentes.

Te invito a ver la charla TED de Glen Greenwald completa aquí.

Imagen generada usando Copilot

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