San Antonio de Padua: Panadería y tradición venezolana

San Antonio de Padua: Panadería y tradición venezolana

De hacer estos simpáticos pancitos, me dio curiosidad la tradición alrededor de ellos. Ya es natural y cotidiano en casa hacerlos; te comparto la historia y la receta.

June 13, 2024· 4 min read
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Yo no me defino exactamente como una mujer religiosa. Sí creyente, sí amante de las tradiciones. Con respecto a este pan y el Santo me pasó realmente al revés: Primero le metí a la receta de la panadería y luego quise conocer más acerca de su significado. Seguro que no te sorprende esto, porque mi pasión principal siempre será la cocina y la gastronomía.

Todo comenzó un día...

En que me enteré que el 13 de junio era el día de este Santo Patrono, poderoso y muy conocido en Europa y específicamente en Portugal. En Venezuela, como hubo mucha inmigración de esas regiones se manifiesta como la segunda festividad más importante del estado Lara, en donde hay una manifestación de devoción y baile llamada tamunangue.

Aunque como te lo he dicho en otras ocasiones, mis raices son de oriente, "causalmente" tengo tres hermanos nacidos allá en Barquisimeto. Así que sus tradiciones y costumbres no me son extrañas. Cuando estudié música folklórica venezolana, la festividad de San Antonio es icónica por las danzas y todo lo que hacen alrededor de él.

¿Y lo del pan, cómo es?

San Antonio, conocido como el "Santo de las Gentes", fue un fraile portugués que dedicó su vida a ayudar a los pobres, los enfermos y las personas en dificultad. Su vida fue tan ejemplar que nos inspira a vivir con humildad y compasión.

La tradición de bendecir los panes en el día de San Antonio tiene un origen bastante curioso. Se remonta a uno de los milagros atribuidos a este santo. La historia cuenta que una madre desesperada invocó la ayuda de San Antonio cuando su bebé de 20 meses, llamado Tomasito, se ahogó en un pozo de agua. Hizo una promesa: si obtenía la gracia de que su hijo volviera a la vida, daría a los pobres el mismo peso en pan que el peso del niño. Milagrosamente, el pequeño revivió, y así nació la tradición del "pan de San Antonio".

Este pan bendecido se entrega en diferentes diócesis del mundo cada 13 de junio, día en que se celebra a San Antonio. Se cree que tiene propiedades milagrosas y puede traer salud, prosperidad y protección contra enfermedades y desgracias.

Ahora que ya lo sabes, vamos con la sencilla receta

Si te gusta un poco la panadería y tienes paciencia, por supuesto que los puedes hacer. ¡Anímate y me cuentas en los comentarios cómo te fue. Vamos a explicarlo sencillito.

Ingredientes

  • 250 grs de harina panadera o todo uso
  • 25 grs de mantequilla fría en cuadritos
  • ¾ cucharadita de sal
  • 5 grs de levadura instantánea
  • 1 huevo
  • 25 grs de azúcar blanca
  • 120 ml de leche tibia

Procedimiento

Mezclar en un bol la mantequilla, la harina y la levadura. Unir bien y que todo quede homogéneamente arenoso.

En otro envase mezclar el huevo con el azúcar y la sal. Incorporar a la harina, con una espátula o taroco.

Incorporar la leche tibia en tandas poco a poco. Cuando se comience a formar una masa, terminar de mezclar y llevar al mesón y amasar alrededor de 10 minutos, o hasta que la masa se despegue de las manos y este lisa.

Guardar en un bol limpio y engrasado, tapado hasta que duplique volumen (1 hora aproximadamente, puede que un poco más).

Dividir la masa en 12 partes y hacer bolitas o bastoncitos. Tapar y esperar media hora, y antes de  llevar al horno a 175°C, pincelar con huevo si quiere acabado brillante o mantequilla fundida para que doren bonito.

Depende del tipo de horno, podrían estar listos de 10 a 15 minutos cuando se vean dorados arriba y abajo.

Al sacar dejar enfriar en rejilla y ¡a disfrutar!

Mi toque

Pienso que aunque la idea es que sean panes sencillos —en alegoría al Patrono, que beneficiaba a los pobres— a mí me gustan semi dulces. Entonces, le pongo esencia de anís (1/2 cuacharadita) y cuando los pinto con mantequilla, le espolvoreo azúcar. No quedan dulces, dulces pero si les da un buen toque.

Si no les gusta ese toque de anís o no tuvieran esencia, al calentar la leche pueden ponerle una concha de naranja o limón. Esperan 5 minutos al calentar y luego la retiran antes de incorporar la leche a la harina, tibia.

Paciencia, paciencia, paciencia y amor. Siempre hay que esperar que la masa crezca y lo bueno se hace esperar.

Con gratitud y pensando en las obras de ese santo milagroso, disfruta de tu manjar hecho en casa. No hay mejor experiencia que comer el pan casero, hecho por tus propias manos. 

Mientras más practiques, te saldrá mejor... ¡Habla la voz de la experiencia!

Espero que te guste y la disfrutes un montón. No tienes que hacerla el 13 de junio. Son pancitos que sirven perfectos para hacer comida de banquete o simplemente para acompañar cualquier comida. ¡Y pide! Que ese santo es muy milagroso... dicen.

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