Gracias a ser tan inquieta cocinando, cuando me meto en motores de búsqueda estilo YouTube o Pinterest me salen montones de recetas (algunas muy curiosas, otras muy tradicionales) que me inspiran a atreverme a probar procedimientos diferentes en la cocina.
A veces las que más me llaman la atención tienen que ver con ingredientes insólitos y esta receta que viene a compartirte hoy es perfecta para personas que tienen limitaciones para ingerir alimentos con gluten.
En el momento en que la vi y a través de un video de una Vlogger que tiene bastantes recetas en YouTube, me pareció muy curioso y enseguida que tuve los ingredientes -los cuales son de verdad bastante accesibles y cotidianos en nuestra despensa- quise aventurarme a hacerla.
Pero hubo un percance la primera vez que la hice
El tema fue que la primera vez a la que me atreví, tenía a su vez una entrevista con mi gran mentora y colega Aura Brito y debido a que durante el día habíamos tenido ambas dificultades en la conexión de internet, yo hasta último minuto no supe si ese streaming se iba a dar o no.
Al final felizmente sí se dio y justo aquí te dejo el enlace porque fue una entrevista muy simpática en un espacio que Aura en ese año 2021, estuvo creando para apoyar a las emprendedoras de su comunidad a la que orgullosamente pertenezco y se llama Emprendedoras digitales de Venezuela.
Para hacer del cuento corto esa entrevista dilató el tiempo de reposo que tenía que tener la masa de estas galletas y la resecó de manera casi irremediable. (En vez de 30 minutos, ¡Dos horas!)
Por supuesto que no me di por vencida; la hice de igual manera y gracias a que -como suele pasar- se me prendió el bombillo, pude sacarla adelante con muy buenos resultados.
Ya más adelante meses después la volví a repetir haciendo el procedimiento indicado en el video que me había estudiado Y de verdad que te puedo decir que el resultado es absolutamente de 10. Lástimosamente solo tengo imágenes de la primera vez casi desastrosa.
¡Mira como quedó ese primer experimento!
Son unas galletas bastante buenas muy económicas, susceptibles a variaciones de ingredientes para lograr diferentes sabores y ¡lo más importante! libres de gluten pero con mucho sabor.
Espero que te aventures a hacerlas y que por supuesto compartas el resultado en tus redes y no olvides de etiquetar mi perfil (SheEmprende en casi todos los lugares)para seguir motivada a publicar más recetas.
Los ingredientes
- 1 y 1/2 Tazas de Harina de Maíz Precocida 240 gr. (Harina P.A.N.) = 15 cucharadas
- 1/2 Taza de Azúcar = 110 gr = 6 cucharadas
- 100gr de mantequilla o margarina derretida = 5 cucharadas ó 1/2 Taza de Aceite Vegetal = 125 ml = 10 cucharadas
- 1 Huevo
- 1 Cucharadita de Esencia de vainilla
- 1 Cucharadita de Polvo de Hornear
- 1 Pizca de Sal
- Ralladura de limón, o naranja (opcional)
El proceso
- Batimos el huevo con el azúcar, agregamos la vainilla, la sal y la mantequilla o la margarina derretida o aceite(lo que estés usando), Todo debe quedar homogéneo.
- Si quieres agregas la ralladura de limón o naranja lo que quieras usar, agrega y sigue batiendo bien.
- Agrega el polvo de hornear y comienza a agregar la harina por partes y vas batiendo y haces eso hasta agregarla toda. Mezcla bien y si no puedes con el batidor o espátula, mejor con la mano.
- Deja reposar la masa 30 minutos porque necesita hidratarse (aunque no lo creas, también el aceite funciona para lograr ese efecto).
- Si la masa te queda muy blanda agrega 1 o 2 cucharadas más de harina, a veces depende porque como en las arepas, cada harina desarrolla una absorción distinta.
- Forma bolitas y al colocar en la bandeja sobre papel antiadherente aplasta un poco. Puedes rociar un poco de azúcar en cada una... Le da un "bronceado" bonito.
- En horno precalentado a 180º cocina hasta ver dorados los bordes.
- Al estar listas sácalas de la bandeja con cuidado si tienes más para hornear, porque al enfriarse es que adoptan la textura crocante. Calientes están muy blanditas. si es la única tanda, déjalas allí en un espacio ventilado.
- ¿Luego qué harás? Disfrutarlas con tu bebida favorita, frìa o caliente.
Mis tips (De cómo salvé el casi desastre)
Sí reconozco que la masa sufrió un poco, se resecó muchísimo y luego fue muy complicado de trabajarla. No pude hascer bolitas con las manos.
Pero bueno, la intuición y los desastres que he hecho como cocinera me llevaron a tender la masa en una bandeja tranquilamente y precortarla... precortarla significa hacerle líneas de división como si estuviera haciendo unas galletas de soda o algo así y eso fue lo que me permitió, una vez listas y de reposo tener este resultado y no botar la preparación, lo cual habría sido un crimen.
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Ahora que he trabajado con diferentes masas también podrían haberse salvado humedeciendo mis manos al formarlas... Pero no se me ocurrió y las otras veces si he estado pendiente de que no sea más de media hora de reposo.
¡Se me olvidaba! Usa el aceite que no tenga sabor fuerte, como el de maíz o el de ajonjolí. La soya a mi particularmente no me gusta, pero lo dejo a tu elección. ¡Buen provecho!
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