Muy bien todos sabemos acerca de como se supone que funciona el ciclo de la vida: naces, creces, te reproduces y mueres.

El otro día me puse a pensar en que no muchos hacen énfasis para explicarte qué significa crecer. Según la Real Academia Española se refiere a “ir en aumento” (principalmente a la estatura) pero para mí crecer ha sido mucho más que eso. Para mí crecer ha representado tener que experimentar cosas nuevas, conocer a otras personas, definir lo que te apasiona hacer, crear un sentido de identidad, conectar con la vida en general y muchas cosas más. Admito que ha sido una experiencia muy maravillosa, pero en ocasiones me hace sentir de una manera un poco extraña este tema.
A medida que vas creciendo, evidentemente vas aprendiendo más cosas, te vas haciendo más grande y vas obteniendo más oportunidades. Yo ahorita estoy en un punto donde no soy una niña pequeña que vive en un mundo de arcoíris y unicornios (aunque si quisiera) y tampoco soy una adulta que puede tomar sus propias decisiones sin consultar a alguien previamente, eso a veces me hace pensar en: ¿qué se supone que debo hacer? o ¿En qué punto de mi vida estoy?
Siento que me quiero comer el mundo pero que al mismo tiempo no tengo la capacidad de hacerlo, tengo muchas ideas pero al mismo tiempo no sé ni cómo empezar, vivo mi vida con intensidad, lloro cuando veo algo muy bonito que enternece mi corazón pero también me lleno de mucha rabia cuando veo alguna injusticia. A veces me estreso mucho cuando algo no sale como esperaba pero igualmente puedo llegar a explotar de amor cuando veo las piernitas gorditas de un bebé. Me emociono cuando veo que alguien hace algo bueno por la humanidad porque siento que todo no está tan perdido y siempre tengo la esperanza de que mañana siempre será bonito. Me fascina hablar con las personas y que me cuenten acerca de lo que a ellos los mueven, de lo que aman hacer y de lo que guardan en su alma, porque siento que todos tienen una historia muy hermosa que debe ser escuchada por alguien.
Quiero vivir muchas experiencias pero sé que no me puedo adelantar ni atrasar a la fase que me toca vivir. A veces me frustra tener que decidir acerca de lo que haré en los próximos diez años de mi vida en un solo día y que eso determine lo que vaya a pasar luego, porque no me quisiera arrepentir de nada pero es que sino, jamás voy a aprender de mis errores.

En ocasiones, los adultos te llenan de muchísima incertidumbre e información acerca de lo que debes hacer, que deberías estudiar, que tienes que ponerte, a donde debes ir, con quien tienes que estar, y si, quizás tengas razón debido a la experiencia y seguramente no tienen una mala intención pero, pareciera como si siempre tuvieran que tener la razón y no es así. A veces estoy en una mesa de adultos y se me ocurre alguna idea que podría aportar pero no todos me toman en cuenta y yo me pregunto ¿por qué? si al igual que ellos soy un ser pensante con capacidad de hacer cosas muy valiosas. ¿Simplemente or tener cierta edad, me limita a dar mi opinión y que sea lo suficientemente válida como para ser aceptada? Soy una adolescente y no tengo miedo a escuchar los consejos de los demás pero tampoco tengo miedo de ser escuchada y seguiré trabajando por eso.
Ciertamente en la adolescencia se experimentan muchísimos cambios tanto físicos como mentales, y es un poco difícil afrontarlos porque en ocasiones no entiendes que es lo que te está pasando y la razón de ello, incluso podrían llegar a causar inestabilidad en nuestras vidas o en nuestra forma de ser. Sin embargo, pienso que para que jamás haya algún arrepentimiento de esta etapa lo que debemos hacer es enamorarnos locamente de alguien, perdonar a las personas que nos puedan llegar a hacer daño, abrazar mucho a los seres que amamos, reír hasta que nos hagamos pipí de la risa, atrevernos a hacer aquello que jamás imaginamos que éramos capaces de hacer, crear vínculos significativos con los demás pero sobretodo ser conscientes de que este momento no volverá nunca, así que es importante haberlo disfrutado. En resumen, vivir la vida loca como Ricky Martin, sin hacer mucho caso a lo que digan los demás, sino más bien siguiendo la intuición basada en nuestros valores y principios.

En lo personal, lo que más desearía en el mundo es haber vivido una vida muy feliz, sin miedo y con mucha potencia, porque al final los seres humanos tenemos la característica de querer dejar una huella en el mundo y trascender en la historia, pero siendo un adolescente pareciera que el camino por recorrer es muy largo. A pesar de eso, estoy dispuesta a aceptar el desafío y llenar mi maleta de muchas herramientas que me ayuden a conseguir esa versión de mí que tanto anhelo (sin olvidarme jamás de disfrutar el camino que estoy recorriendo) porque no es nada fácil, pero probablemente sea la mejor etapa que viviremos en nuestras vidas.

