El inicio de las criptomonedas se dio en la década de 1980 con David Chaum de la empresa Digicash, en la cual se desarrolló el concepto de moneda digital.
Sus principales características eran el anonimato y la privacidad gracias a la criptografía. Tras la idea de David Chaum, surgieron otras criptomonedas durante este período histórico (1980 – 2000) como el b-money. La mayoría de las criptomonedas que se originaron en este período fueron el resultado de grupos activistas que consideraron la criptografía como la principal forma de revolucionar los intercambios al promover cambios sociales y político .

La crisis de 2008, debida a los numerosos préstamos inmobiliarios que culminaron con la quiebra de entidades financieras, fue un momento decisivo para el éxito y popularización de las criptomonedas. En este escenario, la moneda bitcoin surgió de un artículo publicado por Satoshi Nakamoto, quien proponía un sistema de transacciones electrónicas independiente de la confianza de un tercero durante las operaciones financieras, es decir, independiente de las instituciones bancarias (NAKAMOTO, 2008). La propuesta de Nakamoto provocaría no solo la descentralización del sistema financiero, sino también una reducción en la intermediación de transacciones (NAKAMOTO, 2008).

El proceso de transacción que realizan los bancos entre dos personas puede generar cargos extras a pagar por el servicio, incrementando los gastos en una transacción. Este proceso no ocurre en las transacciones de Bitcoin, que se realizan a través de firmas digitales y una red Peer-to-Peer. Es decir, la red de criptomonedas procesa parte de la transacción, utilizando software y la capacidad de procesamiento de cálculos de las computadoras para validar el esquema transaccional.

Esencialmente, la minería de Bitcoin descentraliza las funciones de emisión y compensación de divisas a través de los bancos centrales, además de reemplazar la necesidad de estas instituciones. El resultado de esto es que el protocolo Bitcoin también garantiza un número predecible de Bitcoins en circulación, limitado a 21 millones de monedas en circulación que se alcanzarán para el año 2040 (NAKAMOTO, 2018).
Debido a esto y a la disminución de la tasa de emisión de Bitcoin a lo largo de los años, se concluye que esta moneda es deflacionaria, inmune a la inflación, ya que no puede serimpressa por impresas por las instituciones bancarias y por ser una tasa de emisión esperada e invariable aporta confiabilidad a la criptomoneda, haciéndola viable para ser utilizada en el día a día .

Además, la red Peer-to-Peer, junto con otras tecnologías como criptografía, blockchain, impresión digital y prueba de trabajo se encargan de evitar cargos adicionales en los pagos digitales, haciendo transparente y compartido todo el sistema Bitcoin, en el que desde un clave pública es posible detectar una transacción. Estas ventajas aseguran que Bitcoin sea una de las criptomonedas más utilizadas a nivel mundial.
