El mirador fue inaugurado en 1976 y lleva el nombre del periodista Teobaldo Mieres. Se encuentra en una colina a 440 metros sobre el nivel del mar, al pie del Cerro Santa Rosa, ofreciendo una vista panorámica impresionante de la ciudad y los alrededores.
El mirador Teobaldo Mieres fue edificado en 1976, durante la administración de José Díaz Milano, y el proyecto fue diseñado por el ingeniero Nelson Arocha Rojas, quien era presidente del F.O.N.D.E.R. en ese entonces.
Lleva el nombre del periodista Teobaldo Mieres y fue inagurado por él mismo, y el discurso de inauguración fue redactado por la respetada educadora Doña Elisa de Belisario, durante el mandato del ingeniero José Ángel Hernández.
Desde el mirador se puede apreciar una impresionante vista panorámica de la ciudad. Este lugar invita a disfrutar momentos agradables con una brisa fresca y constante que, acariciando nuestra piel, nos brinda confort y alegría, nutriendo el espíritu para fomentar el amor y la paz en nuestros corazones.
El mirador no solo es un punto turístico, sino también un lugar de esparcimiento con un parque público y un camino pavimentado que lleva hasta la estatua. Desde allí, se puede ver el Monumento Natural Arístides Rojas y disfrutar de la belleza natural de los llanos venezolanos.
Cerro Santa Rosa
Esta es una formación montañosa que se encuentra al suroeste de San Juan de los Morros, entre la Avenida José Félix Ribas y la carretera nacional hacia los Llanos, con una elevación superior a los 700 metros sobre el nivel del mar.
Es uno de los principales pulmones verdes de San Juan de los Morros, albergando una amplia variedad de flora y fauna. El cerro es visible desde cualquier punto de la ciudad, y en él se encuentra el mirador turístico Teobaldo Mieres, al cual se puede acceder a través de la calle Simón Rodríguez.
El Santa Rosa ofrece una excelente ruta de senderismo, que te permite llegar hasta los más alto de su cumbre, e incluso caminar hasta los restos de la histórica placa de El Jobo, disfrutando durante todo el recorrido del bonito paisaje y de la fresca brisa.

La Beata
El mirador también alberga el Monumento a la Beata Madre Candelaria de San Josué, una colosal escultura de 24 metros de altura dedicada a Susana Paz Castillo Ramírez, la primera mujer en ser beatificada en Venezuela. Este monumento fue inaugurado en 2012 y se ha convertido en un lugar popular para los visitantes.

Reinaugurado y reabandonado
El mirador Teobaldo Mieres fue un sitio muy concurrido, durante los años 90, las personas podían reunirse allí para tomar un chocolate y comer comida rápida, en uno de los sitios más populares para pasar el rato. Sin embargo, durante la década de los 2000, el local fue clausurado y las instalaciones, abandonadas.
La popular fuente tricolor se convirtió en escombros y el local comercial fue casi completamente desmantelado.
Durante el año 2010, el entonces alcalde Franco Gerratana, anunció su reinauguración, restaurando la fuente y reacondicionando el edificio comercial, que ahora era capaz de albergar dos negocios diferentes, dos años más tarde, en el 2012, se construyó el monumento a la Beata Madre Candelaria de San José.
Durante un buen tiempo, fue posible subir a comer algo en el lugar y de visitar el interior del monumento, que te permitía ver la ciudad desde sus distintos puntos de observación que se elevaban desde el suelo del mirador.

Pero todo duró poco, en el año 2014, ya no había comida rápida, y el monumento dejó de estar abierto al público. Subir al mirador pasó de ser un placer turístico a un peligro para los visitantes, pues el lugar quedó ocupado por los delincuentes.
Tuvieron que pasar nueve años para que, el 29 de abril del año 2023, se anunciara una nueva reinauguración, que restauraba nuevamente el local comercial y el monumento a la Beata y agregaba, además, un bonito y colorido parque de juegos para los más pequeños.
Pero sólo hicieron falta 4 meses para que, la falta de supervisión de la autoridad local y la falta de sentido de pertenencia de la población, se combinaran para volver a dejar en ruinas el hermoso lugar.
Los locales comerciales volvieron a quedar abandonados, y el parque infantil quedó completamente destruído.

Sin embargo, sigue siendo fabuloso visitar el lugar para disfrutar del ejercicio físico, la brisa y la hermosa vista. Cárgate con tus botellas de agua, tus bocadillos y tu ropa más cómoda y prepárate para una aventura que provoca revivir todos los fines de semana.
Algunas fotos






