
Hay mucho que se puede apreciar en esta película, relizada de forma interesante, uniendo escenas en blanco y negro y otras a color como una muestra, al parecer, de lo que encierra mayor o menor contenido vital, hablando en este caso de lo que se considera ser humano o ser un monstruo.
La vida es una oportunidad de experimentación, pero hasta dónde se puede llegar degradando a un ser sintiente por buscar respuestas y desde dónde surgen estas interrogantes.
Nos muestra de esta manera aquello que heredamos y aprendemos de otros y que decidimos continuar como parte de nuestro propósito.
En el caso de Bella Baxter, la protagonista de esta peculiar historia, podemos ver de forma rápida su crecimiento intelectual, su capacidad de análisis, sus ansias por conocer el mundo y experimentarlo a sus anchas.
Descubriendo de forma muy sintiente el sufrimiento de otros, el desprendimiento de lo material, los recursos para salir adelante, los baches emocionales y sus vacíos, saber que ha llegado el momento de dejar ir personas y enfrentarse con las consecuencias de su pasado.
Aun cuando es un pasado poco claro, tomando como referencia su nueva vida, no huye de las circunstancias sino que se enfrenta a ellas para poder tener la libertad anhelada.

Uno de los mensajes más destacados, es entender que, las cosas son como son, no como pensamos deberían ser, por lo que es importante sincerarse con los sentimientos de las nuevas revelaciones y decidir cómo se continúa de allí en adelante, si desde el rencor o desde el amor.
Dando a conocer con total honestidad la experiencia de vida que se ha adquirido por voluntad propia, en esta nueva etapa dada por su creador, respetando la decisión de quienes la rodean de permanecer o no a su lado conociendo su historia.
Nos muestra las consecuencias de dejarse llevar sin medir consecuencias, pero también aceptar que ya no hay vuelta atrás.
Así como también, nos deja ver un panorama de reinvención de nuestra propia existencia, porque lo que es constante es la capacidad de cambiar y transformarnos.
El maquillaje destaca mucho la esencia y la historia de cada personaje y se evidencia el compromiso de, los actores con la historia que cuenta cada uno.
Diálogos interesantes con muestras de la expresión emocional humana y la evolución que requieren, ciertos personajes al irse construyendo con el pasar del tiempo.
Una película que puedes ver en Disney+

