
Lo que nos trae la historia:
Una nueva versión de Nosferatu, una adaptación interesante del clásico de 1922.
La historia tiene lugar en el año 1838 en la ciudad de Wisborg, Alemania, donde el joven agente inmobiliario llamado Thomas Hutter, es enviado por su jefe a Transilvania, para cerrar la venta de una propiedad con un Conde misterioso: el Conde Orlok.
El temor de su esposa Ellen se hace presente y la súplica no escuchada hace que ambos experimenten una transformación de sus vivencias dirigidas hacia el lado más perturbador de la experiencia humana.
Mientras Thomas se va acercando a su destino, se presentan irregularidades en el camino. Todo es cada vez más tenebroso y sombrío, pero las ganas de obtener un beneficio para la comodidad de su nueva familia lo hacen continuar adelante.
Sin embargo él se arrepentirá de esa decisión. Un viaje de pesadilla que termina revelando la verdadera naturaleza del conde, un vampiro lleno de oscuridad que no solo está interesado en la propiedad sino que tiene un vínculo sobrenatural con Ellen a quien desea de forma obsesiva.
La mortandad se hace presente con el paso de la sombra del conde, se desvela información que podría dar fin a su existencia para liberar a la humanidad, pero para esto, un sacrificio oculto es requerido.

Aspectos técnicos:
Podemos ver en este film cómo a través de los colores desaturados, los cambios de iluminación que destacan las sombras y las tomas cálidas, se obtiene una atmósfera oscura y dramática que va más allá de la representación de la época.
Se presenta una mezcla maravillosa entre lo que podría considerarse una visión clásica de la estética visual, con aportes muy actualizados que brindan modernidad y realismo a la historia que se cuenta.
Sonidos que despiertan gran inquietud en el espectador, un maquillaje escalofriante, que nos entrega un Conde realmente difícil de mirar con detenimiento y efectos que destacan la esencia de los personajes tanto hacia la bondad como hacia la maldad.
Las interpretaciones fueron notables; escenas y actuaciones llenas de energía, transformaciones y altivez que dieron gran consistencia a los diálogos.
Bill Skarsgård nos brinda una caracterización grotesca del Conde Orlok, su puesta en escena puede resultar realmente aterradora, en contraste con Lily-Rose Depp quien representa a Elle, y nos ofrece una actuación que viaja desde la vulnerabilidad del personaje hasta mostrar una gran energía reprimida, una actuación en verdad exigente.
La historia se va contando a través de elementos, detalles de los que hay que estar atentos, pero que se van combinando en una narrativa que habla del amor fraternal, la propia naturaleza, un llamado y sus consecuencias.
Los sacrificios por el bien común se muestran más bien como autosacrificios, aplicando la lógica y el amor sobre la fuerza.
Un film visualmente impactante que combina perfectamente el terror clásico y el moderno.
Actualmente puedes disfrutarla en la plataforma de Prime Video.

