
Primeras o segundas partes:
Dicen que las segundas partes no son ni de cerca tan buenas como las primeras, aun así debo decir que, cuando sacan la continuación de una buena película, una de las cosas que más espero y que más disfruto es ver, que pese a los años, conservan al mismo elenco.
Y eso me encantó de El Diablo viste a La Moda 2.
Aunque han pasado 20 años, la esencia que caracteriza a los personajes se ha mantenido, gestos, expresiones y el desplazamiento de cada uno a través de la trama.
Eso sí, el tiempo ha forzado cambios inesperados para el espectador así como para Andy, nuestra protagonista, la dama dragón parece haber perdido una parte de su estatus o tal vez no, ya lo veremos.
Miranda imponente como siempre, ubicada en un escalón inferior en el organigrama que podemos recordar. Vemos a un personaje que debe reajustarse a nuevas normativas: protección al empleado, auge de redes sociales y manejo de nuevas tendencias para mantener a flote su adorada Runway.
Nigel fiel a su servicio, con el mismo corazón noble que lo caracteriza. temeroso, tímido pero siempre tan él. podemos ver gracias a su personaje ya la intervención de Andy cómo el miedo puede dominar por tanto tiempo que logra estancar el crecimiento del talento.

Una nueva aventura:
Vemos también que pese a la severidad, Miranda sabe reconocer muy bien el valor de quien ha estado con ella en todo momento y lo demuestra después de haber pasado tanto tiempo cegada con una idea errada de lo que su compañero anhela.
Emily ha continuado en la industria, un nuevo cargo, una nueva casa de modas, una nueva jerarquía y la misma personalidad fría y poco reveladora aunque no por mucho tiempo.
Por otro lado tenemos a Andy, un alma libre que sufre con las injusticias y la falta de reconocimiento al valor de su trabajo periodístico, quien en uno de los momentos que debió ser de los más felices debe atravesar una enorme decepción.
Y es justamente esto lo que permite que se reúnan nuevamente para una nueva aventura.
Podemos ver que una reputación bien trabajada así como un trabajo realizado con amor, de forma eficiente y estratégica pueden ser el salvavidas que abra las puertas a nuevas oportunidades.
La estética visual de la película va en línea con la primera, tal vez la calidez varia un poco más, pero en líneas generales se hace todo muy familiar considerando la precuela.
La trama no es demasiado profunda, es facil de entender, el drama se hace presente y eso a su vez da pie a la intriga de próximos eventos. Tiene un hilo conductor muy semejante con la primera parte y fluye de forma bastante tranquila.
Dato curioso: Por cierto ¿sabias que el personaje de Miranda Priestly está inspirado en Anna Wintour editora de Vogue?
Esta película actualmente está en cartelera así les invito a verla y contarnos por acá qué les pareció.
Próximamente estará disponible en Disney +

