¿En qué circunstancias has escuchado “Me da miedo comenzar de nuevo?

Si alguna vez la has dicho, sabes que generalmente la decimos cuando hemos tenido que parar por un camino y cambiar de ruta. Comenzar y empezar son palabras sinónimas y hacen referencia a iniciar en una actividad, en un proyecto. Cuando es por primera vez, generalmente es emocionante, nos alegra, nos da deseos de hacerlo. Pero, cuando las circunstancias nos llevan a tener que devolvernos o reiniciar una actividad, es otra cosa. En cualquier área de la vida, posiblemente lo que sentimos de inmediato es una pesadez con la idea de volver al principio.
¿Qué pensamiento hemos asociado a “Comenzar de nuevo”?
Hemos asociado un pensamiento de pérdida del tiempo, de esfuerzo; una creencia “Tengo que comenzar de cero” y posiblemente los sentimientos asociados sean la rabia, la tristeza, el dolor y la frustración. Sin evadir que podemos sentir frustración al tener que transitar nuevamente la ruta ya andada, te has preguntado ¿Qué puede ocurrir si vemos “El volver a comenzar de otro modo?

Cuando realmente iniciamos alguna acción, posiblemente no tenemos información o un conocimiento práctico de la misma. Sin embargo, cuando por “x” o “y” causa, requerimos comenzar de nuevo, lo primero que podemos salvar es que:
1.- Ya tenemos una idea de lo que tenemos que hacer.
2.- Sabemos posiblemente en qué cometimos errores.
3.- Comprendemos lo que podemos hacer diferente.
4.- Detectamos lo que nos hace falta y lo que nos sobra.
5.- Sabemos si debemos modificar el camino, ajustarlo y si necesitamos conseguir apoyos, etc.
Aunque podamos estarnos sintiendo tristes, frustrados, y con rabia, esto es totalmente esperable, sin embargo “No estamos comenzando de cero, tenemos mucha información de nosotros mismos y del ambiente”. Pensar y sentir que estamos partiendo de cero, es una creencia falsa que nos hace sentir en malestar.
La Psicoterapia Gestalt habla de la idea del “Vacío Fértil, que es la capacidad de crear algo nuevo o diferente partiendo de la nada, aún cuando tengamos que comenzar de nuevo, al analizar lo que se perdió posiblemente fue tiempo y dinero, nunca tus recursos, habilidades y capacidades, aunque podamos estar sintiendo que perdimos algo.
Cuando hay que recomenzar, lo primero que suele ocurrirnos es una desconexión parcial o total con nuestras capacidades, cualidades y potencialidades innatas. Y es por ello que muchos nos hemos sentido nublados, bloqueados, en la nada, en blanco y en ese sitio interno, puede presentarse ansiedad, pánico, desesperación y depresión.
Generalmente usamos tres caminos desesperados para llenar ese vacío:
1. Llenarlo desde afuera.
2. Hacer proyecciones sobre el futuro, generalmente traducidas en expectativas catastróficas.
3. Asumir conductas compensatorias como la intelectualización, las crisis emocionales, tomar una posición de estrechez mental y optar por un exceso de positivismo.
En este punto les digo: nada puede crecer, si no hay espacio para ello, y es aquí que recomenzar puede ser el espacio potenciador para que puedas germinar. El vacío fértil es un lugar del ser donde sentimos que no hay nada de lo que anteriormente teníamos, sin embargo, están todas las potencialidades creativas, auténticas y genuinas.
Recomenzar es posiblemente la opción de transformar tu vida en algo más productivo de lo que venía siendo. Te pregunto ¿Con qué lentes estás viendo el comenzar de nuevo, después de haber leído estas líneas?
Libertad A. García L.
Psicoterapeuta Gestalt (Online y Presencial).
Facilitador Psicocorporal.
Instructora de Yoga.

