Amores prohibidos - Diálogo de una entrega

Amores prohibidos - Diálogo de una entrega

Forbidden desires and sensual dialogue unfold under the starry night in a tale of love and passion, beautifully crafted by Mayra Bevilacqua.

May 2, 2025· 4 min read
297 score

El crepúsculo comienza abrirse paso en el sereno azul primaveral...

En ella, Minerva -hermosa y sabía como la mismísima diosa-, surge el impulso de romper un mutis mohoso, somnoliento de esos días sin escuchar la voz del amor.

Inquieta, toma el teléfono y busca el nombre que guarda recelosa en una lista infinita.
1-555****.

Al 4to. repique sin respuesta, no alcanza
sino a dejar un mensaje de voz.

-- Hola, amor. Es viernes.
¿Quieres venir?
Hace tiempo que no hablamos.

El café extraña tu compañía.
Las ganas las tengo largas,
hurgando el aire en este anochecer
por un alito de tu voz.

No te quiero por la ansiedad de una noche. No.

Quiero tu sudor como traje,
día a día, siempre, cuales largas letanías, aunque seamos prohibidos.

 

De pronto, antes del beep que marca el fin de la grabación, escucha finalmente ese tono tan familiar e intimo que la hace temblar y siente su calor rozarle la curva de su cuello...

¿Cómo ha llegado ahí?
Difícil descifrarlo...
¿Magia, adivinación o hechizo?

 

Él:

--Yo también necesito tu presencia.
Necesito beber del café de tus ojos
y que la luna sea cómplice de cada susurro,cada caricia
que termine en el atisbo de nuestros sudores.

Así, de a poco y sin prisa,
cuales amores prohibidos
coincidiendo bajo el manto de la estrellada noche,.
entre sorbos que saben a vicio.

 

Ella:

Que no sea una sola noche,
-te lo pido-
una caricia única o un solo compás de cuerpos salobres.

Quiero más. Insisto...
Sé la calma de este mar que me mueve.
Haz marea,torrente,
mi sur caliente.

Ahógame con tu fuerza.
Sé el conquistador de mis dominios.

Sé cielo en este averno que llevo dentro.
Un cielo que oscurece,
se viste de penumbras
y ahoga las palabras
que entre sofocos se pierden.

 

Él:

El averno sobre nuestra piel se cierne y es calor que mueve las entrañas.

Sentir así tu cercanía...
Beber tu rubor y lozanía es un placer,
una hoguera que a cada segundo crece...

 

Ella:

¡Sí! ¡Quiero!
Quiero esa hoguera rozarme la piel,
mientras... me amoldas a tus dedos.

No me calles
si se me escapa tu nombre en un gemido
o en un grito... tu nombre y apellido.

Conviérteme en ese delirio
que te roba la paz; 
en ese pecado que no te atreves a confesar.

 

Él:

Mi boca calla lo que mi piel asiente,
mis manos con delirio delinean mis deseos,
dominando a fuego lento tu pasión sin freno.

No existe paz si en tu ser me interno,
si con voraz apetito cada suspiro secuestro
y acallo mi nombre entre tus labios.
Ya nada es prohibido esta noche.

 

Ella:

Las siluetas de nuestras sombras danzan
y Selena se encela.

¿Prohibido?
Nada...
¡Nada habrá de serlo, amor mío!

De este fuego estamos hechos
y en él y con él hemos de consumamos...

Seamos esta noche ese cosmos infinito
en el que cuatro manos se hallan,
se encuentran en un baile sensual
en el que sólo cabemos dos:
tú y yo...

 

Él:

Venéreo vaivén de nuestros cuerpos,
en el que resbalan los segundos,
humores cálidos por las paredes
reconcentrando ese mar en ciernes.

Oleaje mudo de ese clímax que se viene
en ti, en mí... en ambos.
Lo siento a cada instante...
Atrevido, brilla al fondo en tus pupilas;
haciéndose infinito universo
que en tu mirada sublime y picara se perfila.

 

Ella:

Lo sabes. Me adivinas ¿No es cierto?
¡Te quiero entero!

Esa mirada vehemente
donde cabe no sólo el universo...
es por ti,... ¡Por ti!
Por ese elixir magnánimo
que duerme en tus fueros.
Esa virilidad tuya...
Tan mía. ¡Mia!

 

Él:

Es la vehemencia que hipnotiza,
el sismo de tu boca que fricciona,
el breve espacio... aire que se extingue.

Tu cuerpo cual Godiva sobre mí galopa
¡y me proclama suyo!

Me excita (casi asfixia) esta ansiedad,
ante tu íntima proximidad al beber de mí
-directo y sin atajos ni remilgos-
mi esencia vital ausente ya de inocencia y castidad.
.

El antojo de ti me encapricha...
Tiemblan mis labios por besarte
y en ti reconocerme.

 

Ella:

Reconócete en mí...
como siempre.
Que tu salobridad y tu amor me llenen
hasta reposar de éxtasis.
Tú... sobre mi vientre.

Como cierre solo se escucha tu latido
junto a mío,
sexos palpitando y un «TE AMO»
que sella una entrega, para muchos... prohibida...

 

Él:

El tiempo no avanza...
nos diluimos el uno en el otro...
trémulos y extasiados.

El cielo también se toca
en cada limite superado.

Tus ojos brillan como el ámbar mas puro,
mientras volvemos del dulce trance,
de esa leve muerte por este ardor provocada.

 

Silencio...

 

Y como acto final de ópera prima
sonríes coqueta...
deslizando uno de tus dedos sobre tus labios...

Ssssh... ¡Silencio!

 


 

Relato creado a 4 manos con MrAngelorDemon para la dinámica literaria «Climax Textual» de Poesía Erótica. - Abril 2025.

Redacción optimizada: Mayra Bevilacqua

@Caffepoesia

 


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