A solo horas de nacido.

Llega el día lunes y el bebé sigue en cuidados intensivos. Los médicos dicen que le están pasando un tratamiento al bebé.
Los familiares de Meisy y Rein no saben aún que pasa. Esperaron unos minutos para la hora de visitas. Estaban emocionados y nerviosos, felices de conocer al bebé.
Visitaron primero a Meisy la felicitaron, le llevaron cosas para ella y el bebé, luego fueron a ver al niño, pero no lo dejan ver porque se encuentra mal de salud.
Rein está preocupado, le dicen que su hijo puede tener un virus. El médico le manda a hacer un examen al bebé para saber que pasa, Rein se dirije al laboratorio con la muestra para el examen. Le indican que debe esperar hasta la tarde; decide ir a casa a buscar pañales para el bebé y ropa para su esposa.
Meisy está confundida, escucha cosas sobre su bebé en los pasillos.
Es lunes por la tarde, la hermana de Meysi retira los resultados del laboratorio y regresa al hospital, con un dolor inmenso por el giro que esto dará a sus vidas; la doctora leé los resultados y su mirada es fría, lo que sospechaba ha sido confirmado. El bebé no está bien.
La hermana de Meisy se retira sin preguntar nada, comunica la desafortunada noticia a la madre y hermana de Rein. Ambas son consumidas por el dolor de tan terrible noticia, se preguntan, ¿por qué?.
Luchando para vivir.

El bebé en su corta vida tiene un virus letal. Un ángel que no tiene culpa de lo cruel de la vida sufre a tan solo días de haber nacido, no respira bien, necesita de una mascarilla con oxígeno para ayudar a su pequeños pulmones a respirar.
Meisy no sabe nada. Deciden ocultar lo que ocurre, se preocupan por su salud física y mental. No quieren que tenga emociones fuertes por el momento. La hermana de Meisy se va a casa.
Meisy en la habitación preocupada se pregunta ¿por qué todos tiene una mirada triste? Le pide a Dios que su hijo se encuentre bien de salud.
Rein regresa al hospital. Su hermana lo mira y se pregunta si contarle los resultados de las pruebas. Decide callar.
Rein sube a la habitación de Meisy y le entrega las cosas que trae, ella le hace preguntas sobre el bebé
¿Qué pasa con el bebé?
¿Está bien?, he oído cosas en los pasillos, ¿es cierto lo que dicen?
Rein la calma y le dice que el niño no tiene nada.
En nombre de Dios nuestro padre, el bebé está sano y libre de cualquier enfermedad, oran juntos por la salud de su bebé durante unos minutos.
Se despide de su esposa y se va junto a su madre y hermana a casa.
Es lunes por la tarde, Maritza le dice a Rein que no quiere irse y dejarlo solo, deciden ir a casa de Maritza. Rein ya en casa de su madre ora por su hijo y por su esposa, gran parte de la noche.
Meisy estando sola en la habitación de hospital. Ora por su hijo. A la distancia esta pareja de esposos oran casi a simultáneo.
Cada día es una batalla de la vida que hay que ganar.
A la mañana del día martes Rein y su madre Maritza regresan al hospital, llevan desayuno para Meisy.
Al llegar al hospital solo dejan subir a Rein. Meisy lo abraza y le dice que le han dicho que el bebé tiene un virus letal para su salud. Él le indica que no...
su hijo no tiene tan cruel virus en su cuerpo. Su hijo es salvo en nombre de Dios; ambos hablan y se consuelan.
A media mañana le hacen pruebas al bebé. Le retiran la mascarilla de oxígeno para saber si respira por su cuenta, no resulta bien. Tan pequeño e indefenso no es capaz de respirar bien, el médico le coloca de nuevo el oxígeno.
Pasa el dia martes entre incertidumbre y tristeza con el alma atada a un delgado hilo de esperanza de que su pequeño bebé mejore.
Maritza llama su hija para avisarle que se acerque al hospital a la mañana siguiente del día martes para llevarle ropa limpia a Meisy.
La hija llega al hospital y entrega la cosas.
Es cerca de las 10 am. La hija de Maritza lleva la esperanza de ver a si sobrino a través de la ventana de cristal.
Rein y la hermana de Meisy se encuentran en cuidados intensivos para ver al bebé.
Dentro está la doctora luchando por salva la luz de una vida neonatal.
Luego de unos minutos ..
La doctora acude a los parientes de un recién nacido.
Les informan que su bebé no ha resistido y ha fallecido. No soportó tal enfermedad en su pequeño cuerpo.
Una pareja de casado llora desconsolada la perdida de su pequeño niño. La pequeña esperanza se apaga como se ha apagado la vida de aquel Ángel.
Cómo es que Dios permite tal atrocidad. No saben porque su hijo ha nacido enfermo.

Ambos padre desgarrados por su perdida se abrazan y derraman un mar de lágrimas, ni la sequia más fuerte habrá de desaparecer ni en más de mil años.
Los familiares de esta pareja de casado conoce la triste noticia por medio de la hermana de la madre del bebé.
La hija de Maritza, se levanta y camina sin rumbo fijo mientras su almas se hace pedazos; Maritza la sigue y la reconforta. Su hermano necesita que sea fuerte.
En cuidados intensivos yace el cuerpo sin vida de un pequeño ángel pero su misión en este mundo ha sido corta.
Cuatro días de vida son una gota de agua para quien ha sido deseado grandemente como la inmensidad del mar.
Ninguna madre debería ver partir a su hijo. Ningún padre debería perder un hijo; anhelaron tanto verlo crecer felíz y sano.
Dios tenía otro destino; darle vida y llevarlo de vuelta a su lado.
Una enfermedad no detectada a tiempo fue adquirida a través de su madre.
Aquella pareja de casados, desconcertados no saben de dónde habrán adquirido este virus que debilita el sistema inmunológico del cuerpo.
Quizás el destino de aquel bebé hubiera sido distinto si sus padre hubieran prestado atención a aquella corta frase.
Noconcluyente.
Una madre siente el más inmenso dolor, que no se compara a ningún otro. Un padre mira a su esposa desconsolada, y la acompaña en su dolor.
Los familiares de esta pareja se desvanecen ante tan triste perdida, un pequeño se ha ido y con él, se ha llevado cada experiencia que no vivirán a su lado.
Un angel regresa al Cielo
Han pasado dos meses y el dolor de una perdida sigue latente. Meisy y Rein, ahora cumplen tratamiento para combatir el HIV.

No permitas que tu vida sexual marque la vida de un ser que no ha vivido.
- Disfruta de la sexualidad con responsabilidad.
- No marques tu destino, por placer,¡Protégete!.
- Evita la promiscuidad.
Y lo más importante
- Haste periódicamente chequeos médico, exámenes.
- No ignores una palabra que no sabes qué significado tiene para un medico.
- Preguntan, indiga, investiga.
- No hay pregunta tonta, tonto es aquel que no pregunta.
Y sobre todo...
-Si sabes que tienes una ITS, házlo saber a tu pareja no lo olvides, tarde o temprano se sabrá la verdad.

