En la vida hay distintas etapas, circunstancias que te hacen crecer, aprender y ser mejor, quiero compartir este escrito, el cual está inspirado en una de las etapas más oscuras de mi vida, como lo es padecer Ansiedad, quiero dar una perspectiva de lo que sentía, un escrito algo melancólico y poético, espero sea de su agrado.

Siento mi pecho oprimirse, la desesperación embarga mi cuerpo, mis manos tiemblan sin cesar, mi mente me juega una mala pasada poniendo escenarios catastróficos a mi alrededor, quiero gritar, correr o llorar, pero solo puedo sentir miedo y tristeza, camino de un lado a otro espero que mi desesperación seda, mi pecho se expande al ritmo de los latidos de mi corazón.
Un sudor frío recorre mi cara, suspiro agotada por luchar con mi cuerpo, mi mente se nubla, la desesperación embarga mi corazón, la impotencia se apodera de mí, ¿por qué no puedo controlar esta realidad que me atrapa?

No quiero perder la cordura, no quiero hundirme más en el abismo de mi propia mente,busco mi propia fuerza, un refugio que me permita escapar de esta realidad, ¿acaso se puede huir de tu propia mente? No pido ayuda porque sé que soy la única que puede salir de ese abismo.
Se preguntarán que es el mal que la aqueja si no veo ningún signo de enfermedad,pero mi mal tiene un nombre y se llama Ansiedad, esa nueve negra que oscurece mi mente, mi corazón, que destruye mis ganas de seguir, es ese mal que me deja vulnerable, perdida y sin rumbo.
Me envuelve en un velo de miedo,bque me deja sin aliento y sin paz, me cuesta pensar y tomar decisiones,
y siento que me pierdo en la inmensidad, siempre dicen que la luz está al final del túnel, pero solo me rodea la oscuridad.
Como mencioné en un principio sufrí de Ansiedad, aunque a veces vuelve, ya tengo las herramientas para poder salir de ese estado, si estás pasando por algo similar, acude a un especialista, haz lo que te gusta, atrévete a conocer nuevas cosas, siempre podemos salir de ahí.

